Durante estas vacaciones de invierno, nuestros locales se llenaron de curiosidad, risas, preguntas y mucho helado. Junto a Cerebro Curioso, vivimos una propuesta pensada para que los más chicos pudieran acercarse al mundo de la ciencia de una forma simple, divertida y, por supuesto, muy INNAMORATO.
La actividad comenzó con un momento creativo: los peques dibujaron, pintaron, armaron rompecabezas y participaron de distintas propuestas pensadas para entrar en clima jugando. Entre colores, formas y mucha imaginación, se fueron preparando para descubrir algo que les encantó: cómo hacer su propio helado.
Después llegó uno de los momentos más esperados. Cada niño recibió una bolsita con crema de leche y chocolate en polvo, la cerró bien, la mezcló y luego la colocó dentro de otra bolsa más grande con hielo y sal. A partir de ahí, todos tuvieron que agitar, agitar y agitar. Así, de una forma lúdica y divertida, pudieron ver cómo el frío transformaba la mezcla hasta convertirla en helado. Aprendieron con las manos, con los sentidos y con la sorpresa de descubrir que, después de unos minutos de juego y movimiento, ese helado de chocolate ya estaba listo para probar.
La segunda actividad también fue una de las favoritas. Cada peque recibió una paleta helada de crema americana, dulce de leche o chocolate, y pudo bañarla en chocolate de color. Eligieron entre distintas opciones, la decoraron con personajes y dibujitos, y después disfrutaron su propia creación.
Y si a todo esto le sumamos más helado, el plan se vuelve todavía mejor. ¡Mirá que lindo fue! Pasamos días hermosos en nuestros locales. Recibimos a muchos chicos y chicas que se animaron a participar, observar, probar, sorprenderse y compartir un momento distinto en familia. Nos encantó verlos tan atentos, tan curiosos y tan felices de descubrir cosas nuevas.
Creemos que el helado también puede ser una excusa para encontrarnos, para imaginar, para jugar y para aprender. Por eso disfrutamos tanto de estas actividades que nos permiten abrir nuestros espacios a nuevas experiencias, donde el sabor se mezcla con la creatividad y la curiosidad.
Amamos haber sido parte de unas vacaciones de INNvierno tan especiales. Gracias a Cerebro Curioso por acompañarnos con una propuesta tan linda, y gracias a todas las familias que se sumaron a vivir esta experiencia con nosotros.
Porque aprender también puede ser dulce, divertido y compartido.
Nos vemos en el próximo plan 🫶y si te tentaste de algo dulce… ¡te recordamos que tenemos delivery! pedí tu helado o pastelería favorito de INN.
